Washington impulsa una acción coordinada entre los miembros del G20, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para asegurar el acceso a los fertilizantes ante las disrupciones que la guerra en Oriente Medio ha generado en las cadenas de suministro agrícola, según dos fuentes conocedoras del asunto que pidieron reserva de identidad.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, lidera la iniciativa y promueve la cooperación entre las grandes economías y las instituciones financieras internacionales, al considerar que las cadenas de suministro de fertilizantes y productos agrícolas son de importancia fundamental.
Un alto funcionario estadounidense calificó la propuesta como una medida que los integrantes del G20 “pueden poner en marcha de inmediato”, aunque los detalles del plan no se dieron a conocer. Washington subraya la necesidad de agilidad y flexibilidad en las respuestas.
El FMI y otras entidades han advertido que las interrupciones en el abastecimiento de fertilizantes, que coinciden con el inicio de la temporada crítica de cultivo, podrían sumir a 45 millones de personas adicionales en situación de inseguridad alimentaria. Varios países del África subsahariana ya han solicitado asistencia, y el FMI prevé que al menos una docena de naciones negocien nuevos programas de préstamos como consecuencia directa de la guerra, que también ha disparado los precios de la energía.
Estados Unidos preside actualmente el G20, foro que integran Rusia, China, Arabia Saudí, la Unión Africana y la Unión Europea, entre otras economías.
En paralelo, las Naciones Unidas impulsan una iniciativa independiente para establecer un corredor humanitario a través del estrecho de Ormuz que garantice el tránsito de fertilizantes y otros bienes esenciales.