El mundo se ha visto privado de unos 1.000 millones de barriles de petróleo en los últimos dos meses, ya que Irán ha bloqueado el estrecho de Ormuz en medio de su conflicto con EE. UU. e Israel, y, aunque se reanude el suministro energético, el sistema tardará en volver a la normalidad, según afirma el director ejecutivo del gigante petrolero saudí Aramco.
“Nuestro objetivo es sencillo: mantener el flujo de energía, incluso cuando el sistema está bajo presión”, afirma Amin Nasser a Reuters en un comunicado.
El estrecho es una vía clave para el suministro mundial de petróleo.