La economía israelí crecerá este año a un ritmo menor de lo previsto, afectada por el alto gasto en defensa y por las persistentes tensiones regionales, según advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un informe.
El organismo redujo su estimación de crecimiento para Israel en 2026, del 4,8 % calculado anteriormente al 3,5 %. El FMI atribuyó la revisión a “las hostilidades en Oriente Medio, el gasto en defensa —que se prevé que se mantenga elevado— y la oferta de mano de obra limitada por la movilización militar y la menor disponibilidad de trabajadores no israelíes”. Su pronóstico queda por debajo de la proyección del Banco de Israel, que prevé un crecimiento del 3,8 % para 2026.
“Los riesgos para las perspectivas de crecimiento se inclinan a la baja, y los conflictos regionales más profundos y prolongados siguen siendo la principal preocupación”, señaló el FMI. El organismo añadió que, “ante los retos de crecimiento a medio plazo que se avecinan, las prioridades clave incluyen la reconstrucción de los colchones fiscales, el aumento de la oferta de mano de obra y la productividad, y la garantía de la estabilidad de precios y financiera”.