El Gobierno aprueba un plan para modernizar la primera planta desalinizadora de Israel, inaugurada en 2005 en la ciudad costera de Ashkelon, en el sur del país, y para aumentar su producción de 120 millones a 220 millones de metros cúbicos anuales.
El plan contempla fuentes adicionales de energía a partir de gas natural y una tubería especial para transportar al mar la salmuera resultante del proceso de desalinización. Hasta ahora, la salmuera se diluía en el agua de refrigeración de una central eléctrica de carbón cercana.
El plan también reserva un área dentro del complejo de Europe Asia Pipeline Company para la futura construcción de otra planta desalinizadora.