Un total de 742 judíos británicos se mudaron a Israel en 2025, la cifra más alta desde mediados de la década de 1980, según un estudio del Institute for Jewish Policy Research (JPR).
El incremento no representa un salto abrupto. Durante las últimas dos décadas, entre 400 y 740 personas han inmigrado cada año desde el Reino Unido a Israel, una proporción equivalente a unos 2 judíos por cada 1.000 miembros de la comunidad judía británica.
La cifra, no obstante, ha ido aumentando ligeramente año tras año desde el ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior guerra en Gaza, que provocaron un aumento de las tasas de antisemitismo en Estados Unidos y Europa.
El estudio identifica diferencias dentro de la propia comunidad judía británica. La tasa de inmigración a Israel es más alta entre los judíos haredíes del Reino Unido. También es más elevada entre quienes se sienten “fuertemente vinculados” a una comunidad judía local, en comparación con aquellos que no interactúan mucho con la comunidad judía en general.
A pesar de las mayores tasas de inmigración, una encuesta realizada como parte del estudio concluye que la mayoría de los judíos británicos todavía se sienten cómodos en el Reino Unido incluso en medio del aumento del antisemitismo.
Según la encuesta, el 85 % de los encuestados “está totalmente de acuerdo” o “algo de acuerdo” en que puede practicar el judaísmo sin restricciones, a pesar de que el 82 % también afirma creer que el antisemitismo es un problema “muy grande” o “bastante grande”.
El JPR señala que la encuesta se realizó entre el 8 de junio y el 21 de julio de 2025, meses antes del mortal atentado terrorista de Yom Kipur en la sinagoga Heaton Park Hebrew Congregation de Mánchester en octubre, lo que significa que las respuestas quizá ya no reflejen con exactitud el sentir de la comunidad judía del Reino Unido.