Las interrupciones en el suministro de petróleo procedente de Oriente Medio se agravarán en abril y empezarán a golpear la economía europea por el cierre del estrecho de Ormuz, que ha reducido de forma severa los flujos energéticos, advirtió el director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol.
En un podcast con Nicolai Tangen, director del fondo soberano de Noruega, Birol sostuvo que el efecto se trasladará a los precios y al crecimiento. “La pérdida de petróleo en abril será el doble de la pérdida de petróleo en marzo, además de la pérdida de GNL… Se reflejará en la inflación y reducirá el crecimiento económico en muchos países”, afirmó.
Según Birol, desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán se han perdido más de 12 millones de barriles de petróleo por los ataques de Teherán contra activos energéticos en la región y por las restricciones al transporte marítimo a través del estrecho. Añadió que el deterioro será mayor este mes porque varios cargamentos de petróleo y gas natural licuado que arribaron en marzo habían sido contratados antes del estallido de la guerra y siguieron viaje hacia sus destinos.
El responsable de la AIE señaló que el mayor problema inmediato es la escasez de combustible para aviación y diésel. Esa presión ya afecta a países asiáticos y, según dijo, alcanzará también a Europa. “Lo estamos viendo en Asia, pero pronto, creo que en abril o mayo, llegará a Europa”, señaló.
Birol reiteró además que la AIE estudia una nueva liberación de reservas estratégicas, después de que sus miembros acordaran liberar un récord de 400 millones de barriles de petróleo.
A su juicio, la actual alteración del suministro de petróleo y GNL supera la magnitud de las crisis petroleras de 1973 y 1979 y también la pérdida de volúmenes de gas ruso tras la invasión de Ucrania por parte de Moscú en 2022, todo ello de forma combinada.
El director de la agencia añadió que unos 40 activos energéticos clave de Oriente Medio han sufrido daños desde el comienzo de la guerra y que su recuperación requerirá tiempo. “Nos dirigimos a una interrupción mayor, mayor y la más grande de la historia hasta ahora”, dijo Birol.
