La escalada de la guerra en Oriente Medio y el encarecimiento del crudo ya han eliminado 1,6 millones de barriles diarios de demanda, según una nota difundida este jueves por los analistas de materias primas de ING, que advirtieron además de que esa caída queda muy por debajo del volumen de oferta afectado por la crisis.
La interrupción del suministro se calcula entre 13 millones y 14 millones de barriles por día al cierre de abril, de acuerdo con varias fuentes, entre ellas la Agencia Internacional de la Energía. En ese escenario, el mercado empieza a asumir que la alteración de los flujos puede prolongarse durante meses ante la paralización de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y el mantenimiento del cierre en un extremo del estrecho de Ormuz.
Ese deterioro de las expectativas siguió empujando al alza a las referencias internacionales. Al momento de redactarse la información, el Brent cotizaba en $123,83 por barril, después de haber superado más temprano los $125. El West Texas Intermediate se negociaba en $109,56 por barril.
“El mercado del petróleo ha pasado del exceso de optimismo a la realidad de la interrupción del suministro que estamos viendo en el golfo Pérsico”, escribieron Warren Patterson y Ewa Manthey, de ING, en su nota, añadiendo que “La ruptura de las conversaciones entre EE. UU. e Irán, junto con el hecho de que, según informes, el presidente Trump rechazó la propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, ha hecho que el mercado pierda la esperanza de cualquier reanudación rápida de los flujos de petróleo”.
La tensión volvió a quedar reflejada en los últimos reportes sobre la zona. Reuters informó el jueves de una advertencia iraní sobre una “acción militar sin precedentes” frente al bloqueo continuado de buques iraníes por parte de Estados Unidos en el golfo Pérsico, así como de una nueva amenaza lanzada por el presidente Trump en redes sociales. “No saben cómo firmar un acuerdo no nuclear. ¡Más vale que espabilen pronto!”, escribió el mandatario estadounidense en una publicación acompañada por una imagen suya con una ametralladora y la frase “Se acabó el Sr. Buen Tipo”.
ING señaló también que, si la guerra se prolonga, los países empezarán a consumir sus inventarios de petróleo, un proceso que presionaría todavía más los precios y terminaría por profundizar la destrucción de demanda.