La Unión Europea pidió este martes a los países del Sudeste Asiático que eviten depender del petróleo ruso para paliar la escasez provocada por el bloqueo del estrecho de Ormuz, al considerar que el encarecimiento y la reorientación de las compras están favoreciendo a Moscú en plena guerra en Ucrania.
La advertencia la formuló en Brunéi la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, durante reuniones con delegaciones de la ASEAN. “Hay una crisis energética en el mundo en este momento. Y, por desgracia, esta crisis energética está beneficiando a Rusia”, dijo.
Kallas sostuvo que el aumento de los ingresos rusos por las ventas de crudo se traduce en más recursos para que el Kremlin mantenga su ofensiva militar en Ucrania. “Queremos que las guerras terminen. Queremos paz y entonces no tenemos este tipo de problemas. Por eso estamos abogando por diversificar los recursos y encontrarlos en otro lugar, no en Rusia”, afirmó.
Las economías del Sudeste Asiático fueron de las primeras en sufrir el impacto del cierre de Ormuz, que interrumpió la mayor parte del flujo habitual de crudo y combustibles desde Oriente Medio hacia países como Filipinas, Indonesia, Malasia y Vietnam.
En Filipinas, que antes de la guerra obtenía de Oriente Medio el 98% de su petróleo, el Gobierno declaró una emergencia energética nacional ya a mediados de marzo.
Ante la caída del suministro regional, varios países buscaron proveedores alternativos y recurrieron, entre otras opciones, al crudo ruso. Las ventas de petróleo ruso no sancionadas siguen autorizadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos hasta el 16 de mayo, después de que la Administración Trump extendiera a comienzos de abril por un mes una exención vigente.
A finales del mes pasado, Petron, la única refinería filipina, cerró la compra de casi 2,5 millones de barriles de crudo ruso por “extrema necesidad”.
“La Corporación desea resaltar que la adquisición de crudo ruso no forma parte de la estrategia habitual de abastecimiento de la Corporación, y las compras se llevaron a cabo estrictamente por extrema necesidad como una medida extraordinaria de emergencia en respuesta a interrupciones geopolíticas y de la cadena de suministro sin precedentes y solo después de agotar todas las alternativas comercial y operativamente viables”, dijo Petron.
Indonesia, la mayor economía del Sudeste Asiático, informó la semana pasada que importará este año 150 millones de barriles de crudo de Rusia para cubrir parte del suministro perdido desde Oriente Medio.
Malasia, otra de las principales economías de la ASEAN, y Vietnam también están buscando petróleo ruso, mientras el estrecho de Ormuz permanece bloqueado desde hace más de ocho semanas y mantiene retenido un flujo energético que antes de la guerra llegaba sin interrupciones a Asia.