El director general del Ministerio de Energía, Yossi Dayan, ratificó que las refinerías de petróleo Bazan de Haifa deben cerrar antes de que termine la década, según lo decidido por el Gobierno, durante una conferencia celebrada en Eilat.
Dayan vinculó la decisión a las lecciones extraídas de la guerra en múltiples frentes desencadenada por la invasión de Hamás al sur de Israel el 7 de octubre de 2023, que evidenció la necesidad de diversificar la matriz energética, impulsar las renovables y reducir la dependencia de la importación de productos refinados, conocidos como destilados.
El funcionario planteó dos caminos posibles, ambos con el cierre de Bazan como punto de partida: trasladar la operación a la refinería de Ashdod, más pequeña y situada en el sur del país, o levantar una nueva planta en esa misma zona con tecnología de última generación para minimizar el impacto ambiental.
“No creo que debamos condicionar el cierre de Bazan a que se complete su traslado al sur”, afirmó Dayan. “Debemos actuar en dos frentes paralelos: construir capacidad de almacenamiento de destilados para la resiliencia nacional y promover la alternativa del traslado”.
En paralelo avanzan los planes para edificar grandes instalaciones de almacenamiento destinadas a los destilados importados.
La decisión de clausurar la refinería de Haifa fue adoptada por el Gobierno en 2022, tras años de reclamos de los vecinos de la ciudad y de organizaciones ambientalistas.