Arabia Saudí, Rusia y otros cinco países de la OPEP+ acordaron elevar su producción de crudo en 188.000 barriles diarios a partir de junio, en una decisión que presentaron como parte de su compromiso con la “estabilidad del mercado”.
El acuerdo fue adoptado este domingo durante una reunión virtual de siete integrantes del grupo: Arabia Saudí, Rusia, Argelia, Irak, Kazajistán, Kuwait y Omán.
La decisión tiene un alcance sobre todo simbólico, ya que coincide con el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, en la salida del golfo Pérsico, en plena guerra entre Estados Unidos e Israel. Por esa vía suele circular cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural.
El control iraní sobre el paso ha frenado buena parte del crudo que exportan los productores del Golfo y ha retirado del mercado mundial millones de barriles diarios.
El pacto también llega después de que Emiratos Árabes Unidos resolviera abandonar el cártel petrolero de la OPEP, un movimiento que sacude a una alianza de 65 años que produce cerca del 40 % del crudo del mundo y mantiene una influencia decisiva sobre los precios energéticos internacionales.
Irán forma parte de los 12 miembros de la OPEP, mientras que Rusia participa en la cooperación con la alianza con sede en Viena a través del formato OPEP+.
Los siete países señalaron además que mantendrán reuniones mensuales “para revisar las condiciones del mercado, el cumplimiento y la compensación”. La próxima cita quedó fijada para el 7 de junio.