A tres días de las elecciones israelíes del martes, los líderes de varios partidos discutieron en entrevistas con Canal 12 la posibilidad de que Benjamín Netanyahu conserve margen para formar gobierno y las diferencias que podrían condicionar una futura coalición.
Yair Golan, presidente de los Demócratas, consideró justificado el temor a que integrantes de Yashar o B’Yachad abandonen el bloque opositor para respaldar a Netanyahu. Rechazó cualquier acuerdo para gobernar con el Likud y afirmó que el objetivo de su partido es reemplazar a quienes actualmente están en el poder.
Golan calificó de inconcebibles los rumores sobre una eventual alianza con Netanyahu. Para explicar su rechazo, cuestionó a Yoav Kisch como ministro de Educación, a Israel Katz en Defensa y a Miri Regev en Transporte. También acusó a Yariv Levin de destruir las instituciones democráticas de Israel y preguntó por qué la oposición debería colaborar con ellos.
Gadi Eisenkot, presidente de Yashar, prometió impedir que Netanyahu logre el empate político que, a su juicio, busca tras la votación. Describió ese resultado como una forma de ganar sin vencer: evitar la derrota, mantener un gobierno minoritario extremista y llevar al país a nuevas elecciones.
Eisenkot también defendió una ley que impida ocupar el cargo de primer ministro a políticos formalmente acusados. Sin embargo, sostuvo que no podría aplicarse retroactivamente a Netanyahu, procesado por corrupción, porque sería inconstitucional.
Otra diferencia surgió entre Naftali Bennett, líder de B’Yachad, y Yaakov Asher, presidente de Judaísmo Unido de la Torá. Asher condicionó la participación de su partido en un gobierno a la aprobación de una ley que consagre exenciones del servicio militar para estudiantes de yeshivá. Bennett, por el contrario, defiende el reclutamiento de los haredíes y la supresión de los fondos estatales que reciben quienes eluden ese servicio.
Cuando le preguntaron si integraría un gobierno con Bennett, Asher respondió que no apoyaría a alguien que arremete contra toda una comunidad para obtener algunos votos más. Bennett rechazó la acusación: dijo que no ataca a los haredíes y que su preocupación son los soldados.










