El sistema de seguridad israelí estima que Hamás intenta preparar un ataque grave en la Franja de Gaza antes de que se cumplan tres años de la masacre del 7 de octubre. Esa evaluación incluye la posibilidad de un secuestro de soldados y de una incursión contra uno o varios puestos israelíes en la zona.
El texto sostiene que Hamás busca alterar la situación actual y que considera un error haber liberado a todos los rehenes, tanto vivos como muertos. Ante el riesgo de un secuestro, el ministro de Defensa advirtió que un hecho de ese tipo provocaría la evacuación completa de la ciudad de Gaza.
La advertencia del ministro muestra que la posibilidad de un secuestro ya forma parte de las preocupaciones expresadas de manera abierta por la cúpula israelí. El artículo plantea que, si ese escenario llegara a producirse, la responsabilidad alcanzaría a todos los niveles que conocían el riesgo.
El autor defiende una respuesta militar agresiva y sostiene que Israel debe decidir entre actuar primero o quedar expuesto a un ataque. También afirma que altos responsables políticos consideran necesaria la conquista de la Franja de Gaza, aunque por ahora no han dado esa orden al estamento de seguridad. El texto plantea como una posibilidad que esa decisión esté relacionada con consideraciones electorales.










