Dos testimonios desde Gaza describen cómo Hamás alentó a civiles a entrar en Israel durante la mañana del 7 de octubre y participar en los ataques.
Uno de los gazatíes, identificado como M., afirmó que la incitación comenzó alrededor de las seis de la mañana. Relató que se presentó aquella jornada como “el día de la liberación” y que civiles sin educación salieron a atacar.
Otro gazatí, identificado como D., describió que entre quienes salieron hubo personas que fueron a robar, violar o matar. Atribuyó ese comportamiento a ideas difundidas desde hacía tiempo por los Hermanos Musulmanes y dijo que en las escuelas se enseñaban ideologías extremistas iraníes y vinculadas con Estado Islámico.
D. Sostuvo que esas ideas no surgieron el 7 de octubre, sino que existían desde mucho antes. También afirmó que muchos gazatíes pensaron que “Diluvio de Al-Aqsa” quedaría en la historia palestina como una jornada festiva y una gran victoria sobre los sionistas.
Tres años después del inicio de la guerra, la realidad en Gaza es muy distinta de la euforia que dominó las calles aquel día.










