El cantante británico Boy George afirmó que no retirará su participación en el Festival de Eurovisión de este año pese a la controversia generada por la presencia de Israel en el certamen, y rechazó cualquier posibilidad de dar la espalda a sus “amigos judíos”.
El artista actuará junto a Senhit representando a San Marino en el concurso, que se celebrará el próximo mes en Viena. La edición anterior estuvo marcada por la retirada de cinco países —Irlanda, España, Países Bajos, Islandia y Eslovenia— tras aprobarse la participación israelí en una votación de la Unión Europea de Radiodifusión.
“Actué en Israel, recibí una carta de Roger Waters diciéndome que no fuera y fui, porque tengo muchos seguidores en Israel”, declaró Boy George a Sky News. “Además, en el Reino Unido tengo muchos amigos judíos, y sé que son personas maravillosas, buenas, amables, inteligentes y cariñosas, así que esperar que me vuelva contra mis amigos es una locura, y eso no va a suceder”.
En declaraciones a The Daily Mail, el artista añadió: “desde el principio de mi carrera llevé una estrella de David. Echa la vista atrás y mira las fotos de Culture Club. Estoy muy vinculado al pueblo judío. No estoy necesariamente vinculado a Israel. La verdad es que no tengo una opinión al respecto. Pero la función de la música es unir a la gente”.
Boy George también figura entre los firmantes de una carta de la industria del entretenimiento publicada la semana pasada en respaldo a la participación israelí en Eurovisión, junto a Sharon Osborne, Helen Mirren, Amy Schumer y Mila Kunis.