Noam Bettan aseguró el pase de Israel a la final en Viena en una semifinal con abucheos, protestas, cambios de reglas y un boicot inédito.
Abucheos y apoyo marcaron la actuación israelí en Viena
En la semifinal del martes en la Wiener Stadthalle, Noam Bettan consiguió un lugar en la final de Eurovisión pese a una actuación rodeada de abucheos y consignas de “stop the genocide” que se oyeron en la transmisión al inicio de la canción. La radiodifusora pública austriaca ORF mantuvo su decisión de no aplicar tecnología para neutralizar esos sonidos. Según el diario Österreich, personal de seguridad retiró a dos personas que interrumpían la señal.
Durante su presentación de “Michelle”, Bettan cantó en francés, hebreo e inglés y luego afirmó en un video que sí oyó los abucheos, aunque poco después percibió el respaldo de quienes estaban de su lado. Explicó que ese apoyo le elevó el ánimo y le dio fuerza. El mes anterior ya había dicho que se entrenó con sonidos de abucheos para llegar preparado a una noche que intuía hostil.
Después de terminar el número, el cantante agradeció desde el escenario con un “Muchas gracias, toda raba” y añadió “Gracias, Europa, los amo”. Más tarde, en otro mensaje grabado, dijo que se sentía increíble y que había disfrutado mucho la actuación. También explicó el sentido personal de uno de los pasajes finales del tema, cuando canta en hebreo la frase “alguien que me escuchará”, porque aseguró que se la dedicaba a Israel.
יש מי שישמע 💎🇮🇱
— כאן (@kann) May 12, 2026
נועם בתן בביצוע המלא של #Michelle מחצי גמר אירוויזיון 2026 בוינה 💃🏻 pic.twitter.com/Kvfhdk8fHN
La puesta en escena comenzó con Bettan y la bailarina Lihi Freud dentro de una gran estructura con forma de diamante. Luego, el elemento se abrió y ambos salieron para unirse a otros cuatro bailarines en el resto de la coreografía. Ese despliegue visual acompañó una interpretación que logró el objetivo competitivo de la noche, ya que Israel quedó entre los diez países que avanzaron a la final del sábado.
Claves de la primera semifinal de Eurovisión
- Israel avanzó junto con Grecia, Finlandia, Bélgica, Suecia, Moldavia, Croacia, Serbia, Lituania y Polonia.
- Portugal, Georgia, Montenegro, Estonia y San Marino quedaron fuera del concurso.
- La final del sábado incluirá al “Big Four”, a Austria como anfitrión y a los clasificados de ambas semifinales.
- La UER publicará el detalle completo de jurado y televoto después de la final.
Los cambios en la votación respondieron a la polémica de 2025
Los resultados de la semifinal se definieron con una combinación de votos del jurado y del público de cada país. Esa fórmula forma parte de una edición que llega con reformas importantes en el sistema de votación. Este año regresó el jurado profesional a las semifinales, después de su eliminación en 2023, cuando su intervención quedó reservada solo para la final del certamen europeo.
La decisión se inscribe en los cambios acordados tras las críticas por la contundente victoria de Israel en el televoto de 2025. Además, la organización redujo el máximo de votos permitidos por persona de 20 a 10. La Unión Europea de Radiodifusión también prometió intervenir frente a las “campañas de promoción desproporcionadas”, sobre todo en los casos con financiación gubernamental, para evitar desequilibrios que afecten el espíritu de la competición.

Dentro de ese nuevo marco, la UER advirtió el sábado a Israel por una campaña publicitaria en la que Bettan aparecía en varios idiomas y pedía al público que votara por él diez veces. El organismo sostuvo que esa iniciativa no se ajustaba a las reglas ni al espíritu del concurso. Después de la observación, la emisora pública israelí Kan retiró el contenido de las redes sociales y defendió que no había incumplido ninguna norma.
Los diez clasificados de esta primera semifinal competirán el sábado con Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, que integran el “Big Four”, además de Austria como país anfitrión y los artistas que consigan su pase en la semifinal del jueves. Con ese formato, la edición número 70 del festival intenta sostener su equilibrio entre espectáculo, jurado profesional, participación popular y un entorno político que vuelve a presionar sobre el certamen.
El boicot de varios países agravó la disputa política del festival
La presencia israelí volvió a provocar una fuerte disputa política en Eurovisión. España, Eslovenia, Islandia, Irlanda y Países Bajos encabezaron un intento para expulsar a Israel del concurso y, al no conseguirlo, abandonaron la competición como señal de protesta. Esa salida redujo el certamen a 35 participantes y dejó el mayor boicot en la historia del festival, un hecho que alteró el clima habitual del evento.
En el centro de Viena, la noche del martes reunió una pequeña protesta antiisraelí convocada por Palestine Solidarity Austria. Apenas participó una docena de personas que coreó “No stage for genocide” y mostró carteles para exigir la exclusión de Israel. Los activistas también colocaron pequeños ataúdes falsos con fotografías de niños para representar a menores muertos en ataques aéreos israelíes en Gaza, según la protesta organizada en la capital austriaca.

Para el viernes y el sábado se esperan movilizaciones antiisraelíes de mayor tamaño en Viena, con al menos cientos de participantes, mientras que el jueves está prevista una protesta proisraelí más reducida. Ese contexto acompaña la búsqueda de la quinta victoria israelí en Eurovisión. El país ya ganó en 1978 con “A-Ba-Ni-Bi”, en 1979 con “Hallelujah”, en 1998 con “Diva” y en 2018 con “Toy”.
En las dos ediciones más recientes, Israel firmó resultados destacados. En 2025, Yuval Raphael, coautora de “Michelle”, terminó segunda en la clasificación general después de imponerse en el televoto con “New Day Will Rise”. En 2024, Eden Golan fue quinta en la general y segunda en el voto del público con “Hurricane”. Para este año, las casas de apuestas sitúan a Finlandia como favorita, por delante de Grecia y Dinamarca, y ubican a Israel en sexta posición.