El hermetismo que marcó los preparativos de la boda de Taylor Swift y Travis Kelce quedó atrás después de la ceremonia, cuando una pantalla instalada en el exterior del Madison Square Garden, en Midtown Manhattan, anunció: “JUST&T MARRIED”.
La pareja se casó en el Madison Square Garden en una ceremonia con numerosas estrellas y un oficiante inesperado: el actor Adam Sandler.
Según explicó la publicista de Swift, Tree Paine, en un correo electrónico, los novios no tuvieron damas de honor ni padrinos de boda tradicionales. En su lugar, eligieron al hermano de Swift, Austin Swift, como padrino de honor, mientras que Jason Kelce, hermano de Travis Kelce y copresentador de su podcast, fue el padrino del novio.
Ambos vistieron trajes de Christian Dior Haute Couture diseñados por Jonathan Anderson, con zapatos hechos a medida por Christian Louboutin. Swift llevó además joyas de Cartier.
Sandler, protagonista de “The Wedding Singer” y de muchas otras comedias de éxito, difícilmente aparecía entre los nombres más previsibles para oficiar la boda, aunque con los años se ha consolidado como una figura cultural cada vez más cercana y paternal. El correo electrónico que informó del matrimonio lo presentó como “un amigo” de la pareja. Kelce fue uno de los numerosos deportistas que participaron en “Happy Gilmore 2”, la secuela estrenada en 2025 por Sandler de uno de sus éxitos anteriores.