La policía de Viena anticipa protestas, bloqueos e “intentos de sabotaje” durante Eurovisión la próxima semana, en un operativo que las autoridades consideran entre los mayores retos de seguridad recientes para la capital austríaca.
El dispositivo se centra en las manifestaciones convocadas contra la participación de Israel en el certamen, aunque también habrá concentraciones en apoyo a su presencia. Hasta ahora se han registrado varias protestas con una asistencia prevista de hasta 3.000 personas. Todas deben notificarse con 48 horas de antelación.
“Esperamos que, de hecho, haya bloqueos y acciones disruptivas, especialmente el día de la final, ya sea a través de concentraciones autorizadas o no autorizadas”, declaró en rueda de prensa Xenia Zauner, alta funcionaria policial encargada de supervisar la operación de seguridad.
El festival, conocido por su perfil musical y estético, llega este año en un contexto especialmente tenso. Cinco cadenas nacionales, entre ellas la española RTVE y la irlandesa RTE, han decidido boicotear la edición después de no lograr la exclusión de Israel del concurso.
La policía vienesa señaló que se prepara ante un abanico amplio de amenazas. Entre las medidas previstas figura la prohibición del uso de drones en un radio de 1,5 kilómetros alrededor de distintos puntos, incluida la sede del evento.
Además, según la policía, la Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos establecerá la próxima semana en Nueva York un grupo de trabajo al que las autoridades austríacas podrán dirigirse las 24 horas para responder ante amenazas cibernéticas.
Aunque Austria mantiene desde hace más de dos años el segundo nivel más alto de alerta terrorista, no existe una amenaza concreta contra Eurovisión, afirmó el vicepresidente de la policía de Viena, Dieter Csefan.