Baruch Asher, conocido antes de su emigración como Boris Kochubievsky, murió a los 90 años. Fue uno de los primeros prisioneros de Sion y una figura de la movilización internacional a favor del derecho de los judíos soviéticos a emigrar a Israel.
Alex Rif, fundadora y directora general de la organización Million Lobby, lo describió como “el primer rostro de la lucha por la liberación de los judíos soviéticos”. También destacó su contribución a la apertura del camino que permitió emigrar a Israel a aproximadamente un millón de judíos y familiares procedentes de la antigua Unión Soviética.
Kochubievsky nació en Kiev en 1936. Su padre fue asesinado en septiembre de 1941 durante la masacre de Babi Yar, donde los nazis mataron a 33.771 judíos en dos días. En 1968, durante una ceremonia conmemorativa en ese lugar, protestó contra la negativa de las autoridades soviéticas a reconocer la identidad judía de las víctimas.
Ese mismo año dirigió una carta abierta al líder soviético Leonid Brézhnev con una declaración explícita: “Soy judío. Quiero vivir en Israel”. La KGB lo detuvo por sus actividades sionistas y recibió una condena de tres años en un campo de trabajo. Su encarcelamiento provocó protestas internacionales. En Estados Unidos, su retrato apareció en carteles e insignias y se convirtió en uno de los primeros símbolos de la lucha por los judíos soviéticos.
En 1972 emigró a Israel y adoptó el nombre de Baruch Asher. Vivió en Jerusalén, trabajó en la empresa Tadiran y crió a tres hijos. Tras su participación en aquella lucha, llevó una vida modesta y alejada de la atención pública.
Su familia lo recordó en la esquela como un “superviviente del Holocausto, prisionero de Sion y luchador por la libertad” que había soportado grandes sufrimientos “con orgullo y valentía” para ejercer su derecho a emigrar a la Tierra de Israel. También lo describió como un apoyo firme para su pueblo y su familia.
Baruch Asher fue sepultado en el cementerio Yarkon. Le sobreviven sus tres hijos, Itamar, Uri y Yael, y sus nietos. La familia cumple el período de duelo judío conocido como shivá en Ramat Gan y Tekoa.










