El enviado principal de la Junta de Paz para Gaza, Nickolay Mladenov, dijo a Reuters que confía en cerrar en cuestión de días o semanas un plan que incluya el desarme de Hamás, una nueva administración del enclave y el repliegue israelí.
“Hemos tenido algunas discusiones muy serias con Hamás durante las últimas semanas. No son fáciles”, declaró Mladenov en una entrevista en Bruselas. Pese a esa dificultad, se mostró “bastante optimista de que podremos llegar a un acuerdo que funcione para todas las partes y, lo más importante, que funcione para la gente de Gaza”.
El exenviado de Naciones Unidas para Oriente Medio y político búlgaro marcó un plazo estrecho para sellar el entendimiento: “Tenemos cuestión de días, como máximo, un par de semanas. Esa es mi valoración, porque de lo contrario perderemos el impulso de lo que tenemos, y entonces cada decisión se volverá aún más difícil”.
Mladenov precisó que ya se trabaja en un plan de implementación que abarca el desarme de Hamás y otros grupos, el diseño de una nueva gobernanza en Gaza y las disposiciones para la retirada de las fuerzas israelíes. Aunque evitó detalles, sostuvo que existe “una buena vía hacia adelante que se está discutiendo con ambas partes”.
Uno de los puntos sobre la mesa es la denominada “línea amarilla”, que demarca el territorio ocupado por Israel desde el alto el fuego de octubre y que, según ha informado Reuters, Tel Aviv ha movido hacia el interior del enclave. “Hay todo un conjunto de asuntos que deben gestionarse sobre el terreno, incluida la línea amarilla”, señaló el enviado, quien agregó que también se negocian con Israel el acceso de ayuda humanitaria y medicamentos.
El enviado reportó avances concretos en los últimos días. “Hemos podido, en los últimos días, aumentar gradualmente y con mucho cuidado el número de personas a las que se les permite cruzar por el paso de Rafah. Estamos considerando aumentar el número de camiones de mercancías que entran en Gaza”, afirmó. El cruce de Rafah conecta el enclave con Egipto.
Mladenov describió las conversaciones como un ejercicio de construcción de confianza. “Es un proceso muy complicado”, dijo, “pero es un proceso que está dando muchos pequeños pasos para llevarnos finalmente a un acuerdo sobre la implementación completa del plan”.
Sobre el financiamiento de la Junta de Paz, el enviado desmintió problemas presupuestarios pese a versiones de que solo se ha recibido una fracción de lo comprometido. “Todo el dinero que se comprometió en Washington está ahí para la Junta de Paz. No tenemos ningún problema financiero relacionado con el trabajo de la Junta de Paz”, aseguró.
En febrero, Trump afirmó que aliados de Estados Unidos habían aportado más de$7.000 millones a la ayuda en Gaza y que Washington destinaría 10.000 millones al organismo. Los Estados que deseen una membresía permanente en la junta deben aportar$1.000 millones.