La administración Trump notificó a Israel que no condicionará la fase dos de su plan de paz al desarme de Hamás ni a la entrega de rehenes.
Condiciones de Israel y postura de Washington para la fase dos
La administración del presidente estadounidense Donald Trump comunicó al primer ministro Benjamin Netanyahu que mantiene su compromiso con la recuperación del último rehén muerto y con el desarme de Hamás. Sin embargo, el equipo de Washington no está dispuesto a condicionar a ninguno de esos elementos el inicio de la fase dos de su plan de paz para Gaza, según un funcionario estadounidense y dos fuentes con conocimiento directo de la conversación realizada la semana pasada.
Jerusalén rechazó avanzar hacia la fase dos, que prevé mecanismos para la reconstrucción y la gestión de la Gaza de posguerra, hasta que Hamás devuelva los restos del sargento mayor de la Policía de Israel Ran Gvili y entregue sus armas. La condición israelí se mantiene sin cambios y busca asegurar tanto la recuperación del cuerpo del agente como la salida de armamento de manos del grupo, antes de cualquier paso institucional adicional.
En paralelo, Estados Unidos sostuvo conversaciones con Egipto, Qatar y Turquía como mediadores de Oriente Medio. Según el funcionario estadounidense y dos diplomáticos árabes, esos actores aseguraron a Washington que Hamás aceptará un plan de desarme gradual. El esquema prevé la entrega de armamento pesado por parte del grupo y el inicio de un programa de recompra de armas ligeras, con el objetivo de comenzar su aplicación dentro de las próximas semanas.
Persisten dudas sobre si ese marco resultará suficiente para Israel. Además, líderes de Hamás afirmaron en público que la organización solo aceptará entregar sus armas mediante un proceso negociado que culmine con el establecimiento de un Estado palestino. Esa posición introduce exigencias políticas de fondo y podría retrasar la transición hacia la nueva etapa, pese a las señales de avance diplomático descritas por las fuentes consultadas en Washington y en capitales árabes.

Puntos clave del plan y de las exigencias para la fase dos
- Washington impulsa la fase dos sin condicionarla al desarme ni a la recuperación de restos.
- Israel exige la devolución del cuerpo de Ran Gvili y la entrega de armas por parte de Hamás.
- Mediadores proponen desarme gradual con entrega de armamento pesado y programa de recompra.
- Hamás supedita un desarme pleno a un proceso que concluya con un Estado palestino.
Anuncio del Consejo de Paz y composición de los comités
La administración Trump prevé presentar la próxima semana el Consejo de Paz, junto con un comité ejecutivo intermedio y un comité tecnocrático palestino, según el funcionario estadounidense y dos diplomáticos árabes. Las fuentes confirmaron un informe de Axios. Washington planeó revelar la composición de esos organismos a mediados de diciembre, pero pospuso el anuncio por falta de apoyo internacional y por las dificultades que acompañan al alto el fuego de octubre entre Israel y Hamás.
Trump trasladó a Netanyahu, durante su reunión en el complejo de Mar-a-Lago en Florida, su deseo de avanzar con rapidez hacia la segunda fase del acuerdo de alto el fuego, según el funcionario estadounidense. El primer ministro expuso preocupaciones, aunque indicó que Israel cooperará con el esfuerzo.
Estados Unidos informó a sus interlocutores que obtuvo compromisos de Egipto, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido, Italia y Alemania para que sus líderes se integren al Consejo de Paz. Desde entonces, Washington intentó incorporar a más países, con escaso éxito, según un diplomático árabe. El mismo diplomático añadió que se evalúa cubrir puestos en el panel con los jefes del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Foro Económico Mundial.

Estados Unidos espera anunciar la composición del Consejo de Paz la próxima semana, con la meta de realizar una recaudación inicial antes de la primera reunión del panel en el Foro Económico Mundial de Davos. El funcionario estadounidense aclaró que el calendario no es definitivo, porque otros asuntos de política exterior, como Venezuela o Ucrania, podrían recibir prioridad. Además, la administración busca que el Consejo de Paz respalde la resolución de conflictos en otras regiones.
Arquitectura de gestión y seguridad: comités y fuerza multinacional
Washington mantiene el plan de establecer un comité ejecutivo intermedio con supervisión más estrecha que la del Consejo de Paz. En ese comité figuran los asesores de Trump, Jared Kushner y Steve Witkoff, junto con el exprimer ministro del Reino Unido Tony Blair. El exenviado de la ONU para Oriente Medio, Nickolay Mladenov, asumirá la función de enlace con el comité tecnocrático palestino en Gaza y visitará Israel para reunirse con Netanyahu.
Egipto asumió la coordinación de los esfuerzos para establecer el comité tecnocrático palestino y, al mismo tiempo, mantiene consultas con Estados Unidos, Israel y diversas facciones palestinas. Según un diplomático árabe, se presentó al servicio de seguridad Shin Bet una lista con doce nombres de personas sin afiliación política. El Shin Bet aprobó a ocho de ellas después de revisar los antecedentes y de evaluar criterios de neutralidad institucional exigidos para la tarea.

La Autoridad Palestina, con sede en Judea y Samaria, presionó para que uno de sus ministros se integrara al comité o incluso lo encabezara. Israel vetó esa opción de forma tajante. En su lugar, dos fuentes familiarizadas con el asunto señalaron que uno de los miembros del comité tecnocrático en Gaza será un exfuncionario de la Autoridad Palestina, conforme a la propuesta discutida entre Washington, Jerusalén y los mediadores regionales.
No estaba claro si el anuncio previsto abordará la composición de la ISF, fuerza encargada de retirar de forma gradual a las fuerzas israelíes de Gaza. Estados Unidos enfrentó dificultades para lograr aportes de tropas. Washington mencionó a Indonesia y Azerbaiyán como candidatos, pero el presidente azerbaiyano rechazó la idea esta semana. Una conferencia de seguimiento en Washington sigue pendiente. Un funcionario sostuvo que el mandato será más limitado y que, con esa claridad, llegarán contribuciones.
Reconstrucción, restricciones de entrada y proyecto piloto en la Franja
En otro frente, un diplomático árabe informó que avanzan los esfuerzos para establecer un complejo residencial piloto sobre el lado israelí de la Línea Amarilla de demarcación del alto el fuego, encima de las ruinas de la ciudad sureña de Gaza de Rafah. Las Fuerzas de Defensa de Israel despejaron escombros en la zona y desactivaron munición sin explotar para permitir una construcción rápida de un barrio con capacidad para albergar a unos veinte mil palestinos.

Estados Unidos espera replicar el proyecto en toda la Franja de Gaza, aunque el diplomático reconoció que el resultado dependerá en gran medida del desempeño del gobierno tecnocrático y de medidas dirigidas a reducir la influencia de Hamás, factores que los actores implicados consideran determinantes para sostener cualquier iniciativa de reconstrucción y para facilitar la instalación del barrio piloto en condiciones aceptables para las partes, según indicó el diplomático árabe consultado.
Un funcionario de ayuda de la ONU sostuvo que la reconstrucción de Gaza también dependerá de que Israel flexibilice las restricciones sobre los artículos cuya entrada permite en la Franja. Señaló que los límites a los bienes de doble uso han provocado efectos severos y que, si ahora ni siquiera entra material para tiendas de campaña, resultará muy difícil conseguir equipo de construcción y maquinaria necesaria para levantar vivienda e infraestructura básica.
El criterio general de entrada se basó en la categoría de artículos considerados salvavidas. Ese enfoque limitó la dieta de los gazatíes a productos alimenticios secos y, al mismo tiempo, prohibió materiales educativos como pupitres y cuadernos, mientras organizaciones de ayuda intentan lograr que niños y niñas regresen a las escuelas. Las restricciones sobre bienes de doble uso se mantuvieron como marco operativo y marcaron el acceso a insumos esenciales durante los últimos meses.
Alto el fuego, restos de Gvili y reapertura del paso de Rafah
Dos funcionarios árabes indicaron que la búsqueda del cuerpo de Ran Gvili por parte de Hamás y de la Yihad Islámica Palestina se ralentizó por ataques israelíes en Gaza. Un ataque de las FDI del 13 de diciembre mató al alto comandante de Hamás Raed Saad; un funcionario estadounidense dijo que Washington reconoció en privado que ese golpe violó el alto el fuego. El miércoles, los esfuerzos de búsqueda se reanudaron tras casi un mes.

El acuerdo de alto el fuego de octubre exigía a Hamás devolver a todos los rehenes en un plazo de setenta y dos horas. Al mismo tiempo, el marco pactado parecía reconocer que la localización de los restos de todos los cautivos asesinados podría requerir más tiempo, y admitía posibles retrasos en esa obligación específica respecto de los restos, a diferencia del cronograma inmediato inicial establecido para los rehenes vivos.
Mediadores de la región afirmaron que un anexo no publicado del acuerdo de alto el fuego también exigía la reapertura del paso fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto. Un funcionario estadounidense añadió que, durante sus reuniones en Mar-a-Lago, Netanyahu indicó que Israel reabriría el cruce en los días siguientes, en línea con ese compromiso adicional incorporado al entendimiento alcanzado en octubre, según dijeron las fuentes consultadas en Washington y en capitales árabes.
Sin embargo, según se informó, Netanyahu comunicó a su gabinete que no reabrirá el paso de Rafah hasta que Hamás devuelva el cuerpo de Ran Gvili. Esa condición enlaza el movimiento fronterizo con la recuperación de los restos del sargento mayor de la Policía de Israel y sitúa ese elemento como prerrequisito inmediato para cualquier avance en el cruce, pese a los mensajes previos transmitidos durante las reuniones mantenidas en Mar-a-Lago.
