Cerca de un año después de la firma del acuerdo de alto el fuego, la organización terrorista Hamás sigue obteniendo ingresos enormes de la ayuda que entra en la Franja de Gaza. Los datos revelados este miércoles por el Coordinador de las Actividades del Gobierno en los Territorios (COGAT) apuntan a un mecanismo de extorsión que Hamás aplica a los comerciantes locales, responsables de introducir una parte considerable de los camiones de ayuda en la Franja.
Según COGAT, los comerciantes del sector privado de Gaza, responsables de aproximadamente el 50 % de los camiones de ayuda que entran en la Franja, anunciaron la suspensión de la coordinación para el ingreso de esos vehículos a raíz de las exigencias económicas de Hamás. La medida podría afectar al volumen de mercancías que llega a Gaza por medio del sector privado.
Según los datos, cada día ingresan en la Franja de Gaza unos 600 palés de ayuda transportados en entre 300 y 400 camiones. Hasta ahora, Hamás exigía a los comerciantes vender al menos el 30 % de la mercancía en efectivo, lo que permitía a la organización apropiarse de parte del dinero. En los últimos días añadió una exigencia de pago de ₪10 000 por cada camión que entra en la Franja.
La nueva exigencia, sumada a la detención del hijo de uno de los comerciantes, provocó la oposición de estos y su decisión de suspender la coordinación para introducir las mercancías.
Millones de séqueles al día, miles de millones al año
A partir de los datos publicados es posible estimar cuánto dinero podría obtener Hamás mediante este mecanismo de extorsión. Según el cálculo presentado, la organización gana unos ₪50 000 o más por cada camión que transporta productos básicos, mientras que, en los vehículos que llevan mercancías de mayor valor, las cantidades podrían ascender a cientos de miles de séqueles.
Con un ingreso medio estimado de ₪75 000 por camión y unos 175 camiones diarios del sector privado, el resultado asciende a unos ₪13 000 000 al día, equivalentes a unos 400 millones mensuales. Proyectada a un año completo, esa cifra alcanza aproximadamente los ₪4 800 000 000.
Según nuestro analista de asuntos políticos, Tamir Morag, la magnitud de estas cifras, aunque no los importes exactos, fue confirmada tras consultar con los profesionales competentes. Este es el precio que paga Israel por la decisión, completamente legítima, de dar prioridad al regreso de todos los rehenes. Pero, un año después, cuando Hamás se niega a cumplir su parte y desarmarse, corresponde preguntarse si no ha llegado el momento de que Israel también cambie las condiciones del acuerdo.










