El plan de paz para Gaza del presidente estadounidense Donald Trump afronta dudas dentro de su propia representación diplomática en Israel. El embajador Mike Huckabee advirtió en un cable dirigido al Departamento de Estado que aún no está claro quién asumirá determinadas funciones del centro encargado de coordinar la aplicación del proyecto ni con qué recursos contará para hacerlo.
La preocupación se concentra en el Centro Internacional de Apoyo a Gaza (IGSC), situado en Israel y dirigido por Estados Unidos. Este organismo coordina el trabajo de Washington, Jerusalén y los socios internacionales. El Pentágono prevé reducir progresivamente su personal allí durante el próximo año y transferir a funcionarios civiles tareas que actualmente desempeñan militares.
Huckabee considera que la transición carece todavía de garantías suficientes. La embajada en Jerusalén no dispone del personal necesario para asumir esas responsabilidades y el Consejo de Paz, que también busca ampliar su plantilla, no ha demostrado que pueda hacerse cargo de todas las actividades del centro. El embajador sostuvo que la representación diplomática podría prepararse para esa tarea si primero se definen las necesidades humanas, financieras y logísticas.
El documento, firmado por Huckabee y enviado el jueves a altos funcionarios del Departamento de Estado, fue clasificado como “sensible, pero no clasificado”. Politico obtuvo el cable, en el que el embajador también cuestiona la capacidad de los responsables del plan para supervisar tanto el desarme de Hamás como la reconstrucción de Gaza.
Una de sus advertencias se refiere a la cooperación con las Fuerzas de Defensa de Israel. Sustituir al personal militar estadounidense por civiles podría dificultar la coordinación con el Ejército israelí, especialmente el intercambio de información de inteligencia. Huckabee pidió a Washington que precise cómo se distribuirán las competencias entre el Departamento de Estado y el Consejo de Paz cuando el Pentágono reduzca su presencia.
También planteó qué condiciones deberán cumplirse antes de comenzar el relevo y cómo se mantendrán las actividades esenciales del IGSC durante ese proceso. Las preguntas surgen después de que el Consejo de Paz asumiera la responsabilidad financiera del centro el 11 de octubre, en medio de cambios en su organización.
El IGSC había sido creado el año pasado por el Comando Central de Estados Unidos con el nombre de Centro de Coordinación Civil-Militar. Posteriormente recibió su denominación actual. Está previsto que desempeñe una función central en el apoyo a la Fuerza Internacional de Estabilización que el Consejo de Paz pretende desplegar en la Franja de Gaza.
Trump constituyó el Consejo de Paz y lo puso oficialmente en marcha en febrero para supervisar aspectos de su iniciativa para Gaza. Bajo un mandato de Naciones Unidas, el organismo tiene entre sus cometidos coordinar los fondos de reconstrucción y respaldar la creación de mecanismos de seguridad y administración en el territorio. Varios países europeos rechazaron integrarse en él, aunque aceptaron coordinar sus actividades con el consejo.
El Consejo de Paz no confirmó la reorganización descrita en el cable. Ante la consulta de Politico, aseguró que desconocía el documento diplomático y defendió el estado de preparación del proyecto. Afirmó que ya existen planes detallados para asistencia humanitaria, seguridad, administración, Estado de derecho, infraestructura y reconstrucción, y sostuvo que dispone de sistemas y capacidades listos para su ejecución.
El Pentágono remitió las preguntas sobre el asunto al Departamento de Estado, que declinó hacer comentarios.










