El grupo de derechos humanos Gisha afirmó que el Servicio de Prisiones de Israel retiene el cuerpo de un gazatí que murió bajo custodia israelí para utilizarlo como moneda de cambio en futuras negociaciones sobre rehenes, pese a que desde enero no hay rehenes israelíes retenidos en Gaza.
Gisha, una organización dedicada a asistir a residentes de Gaza, presentó una petición ante el Tribunal Superior de Justicia para exigir que Israel entregue el cuerpo.
Haaretz informó que, en su respuesta a la petición, el Estado señaló que todavía está formulando su política respecto del cuerpo, un proceso que comenzó en abril.
Según Gisha, el cuerpo corresponde a un hombre llamado Ayman, abatido por Israel en diciembre de 2023.
En respuesta a una consulta de Gisha en 2024, el Estado dijo que “no tenía indicios” de que retuviera a Ayman. Sin embargo, en julio de 2025 reconoció que había muerto bajo custodia israelí y que conservaba su cuerpo, informó Haaretz.
Israel afirmó entonces que Ayman era un operativo militar de Hamás, algo que su familia niega, según Haaretz.
En otro caso, Haaretz reveló que el Estado no logra localizar el cuerpo de Rami, un trabajador de la construcción que trabajaba legalmente en Israel, pero fue arrestado poco después del 7 de octubre, cuando el Gobierno revocó de forma masiva los permisos de trabajo de palestinos tras el ataque.
Haaretz indicó que Rami murió bajo custodia después de que su diabetes no recibiera tratamiento, y que el incidente está bajo investigación.