El ministro de Defensa, de Israel, Israel Katz, anunció sanciones contra la campaña de financiación colectiva vinculada a la Flotilla Global Sumud, mientras una misión propalestina avanza hacia la Franja de Gaza con la intención de desafiar el bloqueo naval israelí.
En un comunicado, Katz sostuvo que la iniciativa está “organizada por la organización terrorista Hamás, en cooperación con organizaciones internacionales adicionales y bajo la apariencia de una flotilla de ayuda humanitaria”.
También afirmó que “la imposición de sanciones a la campaña de financiación colectiva constituye un paso significativo en el esfuerzo por interrumpir las fuentes de financiación de la flotilla” y añadió que la medida está “destinada a disuadir a los donantes de contribuir a una organización terrorista”.
La flotilla está integrada por unas 100 embarcaciones y cerca de 1.000 participantes de varios países. Su llegada frente a la costa de Gaza está prevista para el fin de semana.
Ante ese avance, la Marina israelí se prepara para interceptar los barcos, como ya hizo en anteriores misiones de activistas. En operaciones pasadas, las fuerzas israelíes actuaron antes de que las embarcaciones pudieran aproximarse a la costa gazatí.
El alcance práctico de las sanciones no está claro. Según el comunicado, la legislación israelí faculta al ministro de Defensa, para ordenar la incautación de bienes de una organización terrorista designada o de bienes destinados a ser utilizados para el terrorismo.
Israel ha restado valor a otras flotillas de este tipo y las ha presentado como maniobras publicitarias. Esa postura se mantuvo después de que los organizadores rechazaran los llamados a trasladar la pequeña cantidad de ayuda simbólica que llevaban a Israel o a organizaciones internacionales, para que fuera introducida en la Franja y distribuida por canales oficiales.