Dos activistas extranjeros detenidos tras la interceptación de una flotilla rumbo a Gaza comparecen ante un tribunal en Israel mientras el Estado pide prolongar su custodia.
Las autoridades israelíes buscan mantener detenidos durante cuatro días adicionales al español Saif Abu Keshek y al brasileño Thiago Avilo, únicos no liberados del grupo de 175 activistas interceptados por la Armada cuando se dirigían a Gaza. Según Israel, el resto fue trasladado a Grecia y puesto en libertad.
“El Estado solicitó prorrogar su detención cuatro días”, explicó a la AFP Miriam Azem, coordinadora de defensa internacional de Adalah, organización israelí de derechos humanos que representa a los detenidos.
Adalah informó que sus abogados se reunieron con ambos en la prisión de Shikma, en Ashkelon. Ávilo declaró que fue “objeto de una brutalidad extrema” durante la incautación de los barcos y afirmó que “lo arrastraron boca abajo por el suelo y lo golpearon tan brutalmente que perdió el conocimiento dos veces”.
La organización añadió que, desde su llegada a Israel, Ávilo ha sido “mantenido aislado y con los ojos vendados”. Sobre Abu Keshek, señaló que fue “amordazado y vendado… y obligado a permanecer boca abajo en el suelo desde el momento de su detención” hasta su traslado.
El Ministerio de Asuntos Exteriores sostuvo que ambos están vinculados a la Conferencia Popular de Palestinos en el Extranjero, organización sancionada por el Tesoro de Estados Unidos por “actuar clandestinamente en nombre de” Hamás. Según esa cartera, Abu Keshek es un miembro destacado del grupo y Ávilo es “sospechoso de actividades ilegales”.
España condenó la detención de Ávilo y rechazó las acusaciones formuladas por Israel.