Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) difundieron un documento fechado en abril de 2024 que atribuyen a Hamás. El material expone propuestas de su departamento de ingeniería para instalar artefactos explosivos en las proximidades de campamentos de personas desplazadas en la Franja de Gaza, durante la guerra.
Uno de los planes consistía en activar esas cargas cuando las tropas israelíes se aproximaran a los campamentos. De acuerdo con las FDI, la explosión debía provocar pánico entre los civiles para facilitar que integrantes de Hamás escaparan de la zona. El ejército subrayó que la operación expondría directamente a quienes permanecían en esos lugares.
El documento también plantea instalar explosivos en los caminos que utilizan los habitantes de Gaza. Esta medida tenía como propósito demorar el avance de los soldados israelíes. Otra de las propuestas contemplaba disparar granadas aturdidoras dentro de los campamentos para causar confusión y permitir la salida de miembros de Hamás ocultos allí.
Las FDI vinculan estas propuestas con los preparativos de Hamás para proteger y evacuar a sus dirigentes y operativos de las áreas en las que se preveía una intervención militar israelí. A juicio del ejército, las medidas fueron concebidas con conocimiento del riesgo de causar daños a la población civil.
El ejército israelí sostuvo que el documento constituye una prueba adicional de la disposición de Hamás a poner en peligro a los civiles de Gaza para favorecer sus operaciones.










