Decenas de embarcaciones con activistas y ayuda simbólica para los palestinos partieron desde Barcelona en el marco de la Flotilla Global Sumud, que según sus organizadores reúne más de 70 barcos y 1.000 participantes de todo el mundo.
Unas 40 embarcaciones zarparon desde el puerto catalán, mientras el resto se incorporará a la flota desde otros puntos del Mediterráneo durante la travesía hacia el este. El mal tiempo había forzado a retrasar la salida, prevista inicialmente para el 12 de abril.
“Navegamos porque los gobiernos han fallado”, declaró Saif Abukeshek, activista palestino y miembro del comité directivo global de la flotilla.
Los organizadores esperan que la misión reavive la atención internacional sobre Gaza en un momento en que la guerra con Irán acapara el foco mediático. La semana pasada se cumplieron seis meses del alto el fuego en el territorio, donde alrededor de dos millones de personas siguen viviendo entre escombros. Quedan pendientes el desarme de Hamás, el fin de su dominio, el despliegue de una fuerza internacional de estabilización y el inicio de una reconstrucción a gran escala.
Israel ha calificado en repetidas ocasiones estos intentos de acceso marítimo a Gaza como maniobras publicitarias, argumentando que la carga transportada es insignificante frente a los cientos de camiones que habitualmente entran al territorio.
Israel y Egipto mantienen distintos grados de bloqueo sobre Gaza desde que Hamás arrebató el control a las fuerzas palestinas rivales en 2007, medida que Israel justifica como necesaria para impedir la importación de armas por parte del grupo.