El exprimer ministro Naftali Bennett se pronunció a favor del matrimonio civil y del transporte público en Shabat, posiciones que provocaron una reacción inmediata de los partidos haredíes Shas y Judaísmo Unido de la Torá y que marcan un giro significativo para el político sionista religioso.
En declaraciones a Radio del Ejército, Bennett afirmó que “las ciudades deben poder elegir si quieren transporte público en Shabat” y que “cada persona en Israel debería poder realizar su amor en este país y no viajar al extranjero” para casarse fuera del rabinato, que mantiene el monopolio sobre el matrimonio y el divorcio en Israel. “Mi brújula en este asunto es el sentido común y la equidad”, agregó.
La respuesta de los partidos haredíes fue inmediata. Shas advirtió que quienes estén “dispuestos a renunciar a la identidad judía del país, a nuestro sagrado Shabat y al matrimonio conforme a las leyes de Moisés e Israel, por rédito político, inevitablemente harán lo mismo con la Tierra de Israel y con las comunidades de Judea y Samaria”.
El presidente de Judaísmo Unido de la Torá, Yitzhak Goldknopf, fue más directo: “No me impresionaría con las promesas de Bennett sobre el matrimonio civil y la profanación del sábado. También prometió no sentarse en una coalición con Mansour Abbas y que no permitiría que Lapid fuera primer ministro. Incluso en la izquierda saben que es un engañador y un ladrón de votos”.
En el extremo opuesto, el presidente de Los Demócratas, Yair Golan, celebró las declaraciones y dijo que Bennett había “recorrido un largo camino” desde su etapa al frente del derechista partido Hogar Judío. “Es alentador ver que incluso en la política hay sorpresas positivas, y que incluso en la derecha entienden que solo un Israel liberal fuerte prevalecerá”, señaló, aunque expresó su esperanza de que Bennett también revise sus posiciones sobre Judea y Samaria.
Las declaraciones de Bennett se producen en un contexto de creciente debate sobre el statu quo religioso en Israel. El líder de la oposición, Yair Lapid, anunció el mes pasado que, de llegar al poder, impulsará legislación para cortar la ayuda gubernamental a los evasores del servicio militar, permitir a los alcaldes contratar rabinos reformistas o conservadores, instaurar el matrimonio civil y establecer transporte público en Shabat en localidades de mayoría secular.
El partido Yisrael Beytenu, de Avigdor Liberman, planteó el pasado septiembre una propuesta en la misma dirección, que incluía reducir el poder del rabinato, abolir los consejos religiosos locales financiados por el Estado e instaurar el matrimonio civil.
Según el Canal 12, Bennett mantiene contactos con Lapid y con el jefe de Yashar!, Gadi Eisenkot, para explorar la posible formación de un nuevo partido conjunto denominado “Nuevo Israel”.