El presidente de Israel, Isaac Herzog, reclamó una respuesta “urgente e inmediata” del Gobierno y de las autoridades británicas tras el apuñalamiento de dos personas en Golders Green, en el norte de Londres, y denunció el deterioro de la seguridad de la comunidad judía en países occidentales.
En un comunicado, Herzog aseguró que el episodio refleja una “situación inaceptable” para los judíos fuera de Israel. “Me horroriza este nuevo ataque violento contra judíos a plena luz del día en las calles de Londres. Rezamos por la pronta recuperación de todos los heridos”, afirma.
El mandatario sostuvo que ningún judío debería ser atacado por motivos religiosos y advirtió sobre el clima que, a su juicio, se ha instalado en grandes ciudades occidentales. “Que quede claro: ningún judío en ninguna parte del mundo debería ser blanco de ataques por su fe. En una de las grandes capitales de Occidente, se ha vuelto peligroso caminar abiertamente por las calles como judío. Esta es una situación inaceptable. El Gobierno y las autoridades británicas deben tomar medidas urgentes e inmediatas antes de que se produzca el próximo ataque antisemita”, afirma.
Herzog enmarcó el apuñalamiento en un contexto más amplio de aumento del antisemitismo y pidió una reacción internacional. “Hemos dado la voz de alarma una y otra vez sobre el aumento del antisemitismo a nivel mundial. Es hora de que el mundo despierte y combata esta ola virulenta de odio hacia los judíos con todos los medios posibles. En Israel no nos quedaremos callados mientras nuestras hermanas y hermanos judíos son amenazados y atacados en todo el mundo”, añade.