La viceministra de Asuntos Exteriores de Israel, Sharren Haskel, calificó de “extremista” al líder del Partido Verde del Reino Unido, Zack Polanski, y lo acusó de “legitimar la violencia contra los judíos” tras la polémica generada por su reacción al ataque terrorista antisemita con arma blanca ocurrido el miércoles en Golders Green, Londres, en el que dos hombres judíos resultaron gravemente heridos.
La controversia estalló después de que Polanski compartiera en X, sin añadir comentarios, una publicación sobre la detención de Essa Suleiman, ciudadano británico de 45 años nacido en Somalia y sospechoso de perpetrar el ataque. En ese mensaje se afirmaba que la policía estaba “dando patadas repetidas y violentas en la cabeza a un hombre con una enfermedad mental” cuando ya había sido incapacitado tras recibir una descarga con una pistola Taser.
Preguntada por GB News sobre si coincidía con una fuente de la embajada israelí que había definido a Polanski como un “extremista”, Haskel respondió: “Es tan simple como eso”.
“Él y su partido continúan por este camino de teorías conspirativas y odio hacia los judíos, hacia la comunidad judía y hacia los ciudadanos judíos británicos”, afirma.
La dirigente israelí sostuvo además que el gesto del político británico cruzó un límite. “A veces, una disculpa es insuficiente y llega demasiado tarde, sobre todo en el caso de Polanski. Cuando se opta por legitimar la violencia contra los judíos, se comete un error y se traspasa una línea moral que nunca debería cruzarse”.
“Normaliza el odio, envalentona a otros y corroe los valores que mantienen unida a una sociedad. Y una vez que se traspasa esa línea, no se puede simplemente deshacer con unas pocas palabras de arrepentimiento: te arriesgas a pasar el resto de tu vida pidiendo perdón por ello”, añade.
Polanski, que es judío, pidió disculpas el viernes. “Todos los que ocupan puestos de liderazgo tienen la responsabilidad de calmar los ánimos en un momento de tanta tensión, y pido disculpas por compartir un tuit de forma precipitada”, dijo.
La polémica se produce en la recta final de la campaña para las elecciones locales de la próxima semana, en medio de una serie de escándalos por antisemitismo que han salpicado al partido que dirige Polanski.