El comandante del Mando Central de las FDI, mayor general Avi Bluth, firmó una enmienda a la Orden de Directrices de Seguridad de Judea y Samaria que incorpora en esa región la pena de muerte para terroristas aprobada por la Knéset. La medida fue adoptada por instrucción del ministro de Defensa, Israel Katz.
La ley autoriza a los tribunales militares a imponer la pena capital a terroristas que cometan atentados y asesinen a judíos. Su aplicación en Judea y Samaria transforma ese castigo en la sanción “por defecto” para quienes causen intencionalmente la muerte en un acto de terrorismo.
La decisión supone un cambio profundo en la política penal israelí tras la conmoción pública generada por la masacre del 7 de octubre. También concreta una de las principales promesas electorales del partido Otzma Yehudit.
La enmienda modifica el procedimiento vigente hasta ahora en los tribunales militares de Judea y Samaria. La pena de muerte ya no dependerá de una solicitud de la fiscalía militar, podrá ser impuesta por mayoría simple del panel de jueces y no estará limitada por el rango de los magistrados que presidan el caso.
El texto también impide al comandante de las fuerzas de las FDI en la zona indultar al terrorista o conmutar la sentencia. Además, prohíbe al gobierno liberar, en un intercambio de prisioneros, a un terrorista condenado a muerte o declarado culpable de delitos castigados con esa pena.
Katz celebró la entrada en vigor de la medida en la región. “La era de la contención ha terminado. Los terroristas que asesinen a judíos no se sentarán en prisión en condiciones cómodas ni esperarán acuerdos; pagarán el precio más alto en la horca. Inmediatamente después de que la ley fuera aprobada, instruí a las Fuerzas de Defensa de Israel para que la implementaran plenamente en Judea y Samaria, y hoy hemos convertido la nueva política en realidad.“
El ministro Itamar Ben-Gvir también reivindicó la decisión. “Prometimos, y cumplimos. Frente al terrorismo asesino, el Estado de Israel está cambiando la ecuación. No retrocedemos, y creamos un precio que ningún terrorista querrá pagar”.