El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, afirmó que el Estado de Israel actuará con determinación para impedir que sus enemigos alcancen capacidades nucleares. Durante una ceremonia por el Día del Recuerdo del Holocausto en la sede de la cancillería, el funcionario trazó un paralelismo directo entre la Alemania nazi y el actual régimen de la República Islámica de Irán, al que calificó como un “otro régimen de mal puro”.
Ante embajadores extranjeros y diplomáticos reconocidos como Justos entre las Naciones, Sa’ar advirtió que Teherán representa hoy la mayor amenaza para la paz global. El ministro denunció que el régimen iraní busca aniquilar al pueblo judío mediante planes convencionales y no convencionales y también respalda a organizaciones terroristas como Hamás, Yihad Islámica, Hezbolá y los hutíes para desestabilizar la región.
“Nunca permitiremos que nuestros enemigos obtengan un arma nuclear para materializar su ambición de eliminarnos”, sentenció Sa’ar. En su intervención, criticó la actual postura de parte de la comunidad internacional, señalando que existe un patrón de apaciguamiento similar al que permitió la expansión del nazismo en Europa. Según el canciller, la frase “no es nuestra guerra” es una respuesta recurrente que ignora que el alcance de los misiles iraníes ya se extiende hasta territorio europeo.
El jefe de la diplomacia israelí subrayó que la fortaleza actual del país no nace de una interpretación del trauma histórico, sino de una respuesta directa a las amenazas presentes. En ese sentido, recordó que Israel ya ha actuado en el pasado contra instalaciones nucleares en Irak (1981) y Siria (2007), operaciones que fueron condenadas en su momento, pero reivindicadas por la historia. Citando al exprimer ministro Menajem Begin, recalcó la responsabilidad del liderazgo para prevenir peligros existenciales.
La ceremonia también sirvió para rendir tributo a figuras como Giorgio Perlasca, Carl Lutz y Chiune Sugihara, diplomáticos que arriesgaron sus vidas para rescatar judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Sa’ar inició su discurso con versos del poema “Fuga de muerte” de Paul Celan, recordando que el fracaso del mundo libre para confrontar al nazismo en sus etapas iniciales derivó en el asesinato de seis millones de judíos.
Al cierre de su alocución, Sa’ar reafirmó el compromiso estratégico y moral de Israel con la premisa de “Nunca Más”. Sostuvo que el país se mantiene firme en su capacidad de autodefensa y en la ejecución de operaciones, en ocasiones coordinadas con Estados Unidos, para neutralizar el avance de lo que denominó como el “mal moderno” encarnado por Teherán y sus actividades subversivas a nivel global.