El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel condenó la concesión del Premio Nobel de la Paz a Navi Pillay, quien presidió la comisión de investigación de la ONU que acusó al país de genocidio. Para la diplomacia israelí, el galardón se ha convertido en un instrumento grotesco que sirve para legitimar el odio y los prejuicios contra Israel.
La cancillería afirmó que Pillay sería una de las principales candidatas si existiera un premio “por mentiras, odio y libelos de sangre”. También cuestionó su participación en lo que denominó la “implacable demonización de Israel” y la acusó de promover la “mentira del genocidio”.
El comunicado concluyó con una alusión a Joseph Goebbels: “Ahora que el Comité Nobel ha recompensado la mayor mentira del siglo XXI, Joseph Goebbels ciertamente aplaude desde el infierno”. La comparación forma parte de las declaraciones del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí contra la decisión de premiar a Pillay.










