El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que Israel mantiene como objetivo central el desarme de Hezbolá “por medios militares y políticos” y aseguró que la ofensiva en el sur del Líbano continuará hasta eliminar la amenaza contra las comunidades del norte de Israel.
Tras una evaluación con altos mandos militares, Katz sostuvo que la política israelí en territorio libanés no ha cambiado. “La política de Israel en el Líbano ha sido y sigue siendo clara: el objetivo principal es el desarme de Hezbolá por medios militares y políticos, independientemente de la cuestión de Irán”, declaró.
El ministro señaló que las Fuerzas de Defensa de Israel están completando su ofensiva terrestre en el sur del Líbano hasta la línea desde la que Hezbolá puede lanzar misiles antitanque contra localidades israelíes.
También anunció que las viviendas de las aldeas cercanas a la frontera libanesa serán destruidas. “Las viviendas en las aldeas cercanas a la frontera en el Líbano, que sirven en todos los sentidos como puestos avanzados de Hezbolá, serán demolidas de acuerdo con el modelo de Rafah y Jan Yunis en Gaza, para eliminar la amenaza contra las comunidades israelíes”, señaló.
Katz añadió que las FDI mantendrán “el control de seguridad” en el sur del Líbano, hasta el río Litani, y dijo que no se permitirá el regreso de 600.000 residentes del sur del país desplazados hacia el norte mientras no existan garantías de seguridad para la población del norte de Israel.
Según el ministro, el ejército seguirá atacando a mandos y miembros de Hezbolá en todo el territorio libanés. “Las FDI continuarán atacando a líderes y operativos de Hezbolá en todo Líbano, además de los 1.000 terroristas que ya han sido eliminados desde el inicio de la actual campaña”, prometió.
También advirtió que Israel responderá a los lanzamientos de cohetes desdel Líbano. “Prometimos seguridad a las comunidades del norte, y eso es exactamente lo que haremos”, añadió Katz.