El presidente de la Comisión Electoral Central y vicepresidente del Tribunal Supremo, Noam Sohlberg, rechazó el jueves una demanda presentada por el Likud contra Naftali Bennett y el partido “Bennett 2026” por una publicación en redes sociales sobre el nombramiento del subcomisario retirado Ami Eshed como responsable de integridad electoral.
La controversia se originó por un anuncio que informaba de la designación de Eshed y mostraba una fotografía suya con uniforme policial mientras hacía el saludo militar. El Likud sostuvo que esa publicación suponía un uso ilegal de bienes públicos con fines de propaganda electoral, en alusión tanto al uniforme como a la reputación de un alto mando de la policía.
Sobre esa base, el partido pidió que el anuncio fuera retirado y reclamó además sanciones económicas contra los demandados. Sohlberg desestimó la petición y concluyó que la reputación profesional de una persona no puede considerarse un bien público, sino un atributo personal. “Quien se gana un buen nombre, se lo gana para sí mismo”, escribió en su resolución.
El juez también señaló que la imagen había sido localizada mediante una búsqueda general en Internet y que no se presentaron pruebas de que hubiera sido tomada por un organismo estatal, como la Oficina de Prensa del Gobierno. Añadió que el texto que acompañaba la publicación precisaba de forma explícita que Eshed es un subcomisario jubilado y que su incorporación respondía a sus cualificaciones personales.
En relación con la petición de multa, Sohlberg indicó que el presidente de la Comisión Electoral no tiene facultades para imponer sanciones económicas en virtud de la Ley Penal.
Tras rechazar la demanda, el magistrado ordenó al Likud pagar 10.000 shekels en costas judiciales a Bennett y a su partido. En cambio, decidió no imponer costas a la Policía de Israel debido a un retraso que calificó de inexplicable en la entrega de su respuesta al proceso.