La Knéset aprobó a primera hora del martes, por 53 votos contra 45, la primera lectura del proyecto de ley impulsado por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, para elevar el techo del déficit y aumentar el gasto en defensa dentro del presupuesto propuesto para 2026. La iniciativa pasará ahora a la Comisión de Finanzas, donde será preparada para las dos votaciones que aún debe superar antes de convertirse en ley.
La norma modificaría un presupuesto que todavía no ha sido aprobado, en plena guerra contra Irán y Hezbolá. El texto eleva el límite del déficit al 5,1% del PIB, frente al 3,9% actual, y amplía el tope legal de gasto en 32.000 millones de NIS, unos 10.200 millones de dólares.
El proyecto también contempla una reserva de contingencia de hasta 7.000 millones de NIS, equivalentes a 2.200 millones de dólares, para cubrir necesidades de seguridad si el gasto militar vinculado a la guerra supera los 28.000 millones de NIS, cerca de 9.000 millones de dólares. Esa cifra corresponde al monto que el gobierno aprobó la semana pasada transferir al presupuesto de defensa, fijado en 112.000 millones de NIS, unos 34.000 millones de dólares, mediante un recorte del 3% en todos los ministerios.
La coalición había aplazado varias veces el debate de la ley ante las amenazas de los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá de votar en contra. Finalmente, ambas formaciones respaldaron el proyecto, salvo el presidente de Judaísmo Unido de la Torá, Yitzhak Goldknopf, y el diputado Ya’akov Tessler.
La semana pasada, el gobierno aprobó al mismo tiempo más de 5.000 millones de NIS, unos 1.600 millones de dólares, en fondos discrecionales para instituciones haredíes, asentamientos en Cisjordania y otras prioridades partidarias dentro del presupuesto estatal de 2026. A la vez, anunció que dejaba de lado su polémico proyecto de ley para eximir del servicio militar a los estudiantes de yeshivá, con el objetivo de acelerar la aprobación del presupuesto y cubrir el costo de la guerra con Irán.
Sin embargo, medios en hebreo informaron que la asignación de esos fondos de coalición todavía no superó la revisión legal, lo que mantiene la incertidumbre sobre si las transferencias podrán ejecutarse.
Esa situación habría estado detrás de las amenazas de los partidos haredíes de votar contra la ley para ampliar el déficit y explica también por qué podrían negarse a respaldar el presupuesto estatal en su conjunto.
El presupuesto estatal de 2026 superó su primera lectura en enero con un apoyo haredí parcial. Ahora debe aprobar su segunda y tercera lecturas antes del 31 de marzo. Si no lo logra, el gobierno caerá y se convocará automáticamente a nuevas elecciones.
