Las encuestas electorales sitúan a Azul y Blanco, el partido de Benny Gantz, por debajo del umbral necesario para ingresar en la próxima Knéset. La situación del partido Pueblo de Israel, encabezado por Ofer Winter, es menos uniforme: algunos sondeos lo colocan por encima del mínimo exigido y otros, por debajo. Ninguno de sus dirigentes prevé renunciar a la candidatura.
Winter mantiene su intención de recomendar la reelección del primer ministro Benjamin Netanyahu. Sin embargo, su apoyo tiene límites: rechaza participar en un gobierno que dependa de los partidos haredíes. Si sus exigencias no reciben respuesta, asegura que Netanyahu tampoco contará con él. “Entonces Bibi puede irse a paseo. Lo digo en serio, no trabajo para ningún hombre”, declaró.
El presidente de Pueblo de Israel también descartó incorporarse a un ejecutivo encabezado por Gadi Eisenkot, antiguo jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel. Winter considera a Eisenkot “un peligro para el Estado de Israel”.
En una entrevista en hebreo para “Meet the Press”, Winter aseguró que la posición de su partido no depende de las cifras que publiquen los sondeos. “Independientemente de las encuestas, seguimos hasta el final”, afirmó. Para explicar su decisión recurrió a su experiencia militar: “Nunca he abandonado a mis combatientes, ni abandonaré a estos combatientes que sirven. Luchamos por ellos”.
Gantz expresó una postura similar mediante un video difundido esta noche. El dirigente de Azul y Blanco prometió continuar “hasta el final” y rechazó que apoyar a su partido equivalga a desperdiciar el voto. “No pertenezco a ningún bloque. Quien diga que desperdicio votos miente y tiene miedo”, sostuvo.
Gantz también advirtió sobre la situación del país. “Vamos camino al desastre. Tenemos que detenerlo y salvar al país”, afirmó al defender su permanencia en la carrera electoral.










