Tras depositar una corona de flores durante una ceremonia celebrada en el cementerio militar de Safed, el presidente de Yisrael Beytenu, Avigdor Liberman, afirma que “es nuestro deber garantizar que los caídos no hayan muerto en vano, y que el Estado de Israel sepa cómo proteger a sus ciudadanos en cualquier lugar y en todo momento”.