El primer ministro Benjamín Netanyahu arremetió contra el director del Mossad, David Barnea, por su opinión jurídica sobre el nombramiento de Roman Gofman y por haber recurrido al Tribunal Superior de Justicia a través de la Fiscal general sin informarle previamente, según reportó el periodista Avishai Grinzaig en i24NEWS.
El choque se produjo tras la cooperación de Barnea con la Fiscal general Gali Baharav-Miara en la petición presentada ante el alto tribunal sobre el nombramiento de Gofman como sucesor del jefe del Mossad. Netanyahu se habría enfurecido porque Barnea remitió una carta a los jueces por esa vía, pese a que la Fiscal general no representa la posición del Gobierno en el caso.
“¿Cómo actúas a mis espaldas?”, le habría dicho Netanyahu a Barnea, según el informe. “Esto socava la autoridad. Estás subordinado al primer ministro”.
El jefe del Ejecutivo subrayó que el director del Mossad intentó persuadir a los magistrados después de que el comité autorizado de nombramientos ya hubiera adoptado una decisión, y sostuvo que la maniobra se realizó sin atribuciones y ocultándole la información.
Barnea, en cambio, se defendió al asegurar que fue él, y no la Fiscal general, quien impulsó la apelación. La describió como un “argumento complementario” a las alegaciones que ya había planteado ante el comité superior de nombramientos, y explicó que buscaba garantizar que su opinión profesional llegara a los jueces, vía que según le indicaron solo era posible legalmente a través de la oficina de Baharav-Miara.
La Oficina del primer ministro y el Mossad declinaron pronunciarse oficialmente sobre el informe.