Durante la apertura de la sesión de invierno de la Knéset, el primer ministro Benjamin Netanyahu informó que Israel llevó a cabo ataques aéreos significativos en Irán el sábado, impactando sitios de importancia estratégica. En su discurso, Netanyahu declaró: “Hemos causado graves daños a los sistemas de defensa de Irán y a su capacidad de exportar misiles”. El primer ministro destacó que “no estábamos atacando tornos, sino fábricas industriales de la muerte y las atacamos con dureza”.
Netanyahu hizo referencia a informes que sugieren que la Casa Blanca había instado a Israel a moderar su respuesta tras el ataque con misiles balísticos de Irán del 1 de octubre. Sin embargo, él subrayó que “tomamos decisiones nosotros mismos de acuerdo a nuestros intereses y consideraciones”, dejando claro que la estrategia israelí no estaba influenciada por presiones externas.
La visión del primer ministro sobre la estrategia israelí en relación con Irán y sus aliados es explícita: “Nuestra estrategia a largo plazo es desmantelar el eje del mal, cortarle las armas en el sur y en el norte, exigirle un alto precio a Irán y sus representantes y evitar que Irán tenga armas nucleares”. Esta postura resalta la determinación de Israel de neutralizar cualquier amenaza proveniente de Irán.
Respecto a los conflictos en Gaza y Líbano, Netanyahu pronosticó que “el día después” de la guerra, “Hamás ya no gobernará Gaza y Hezbolá no se sentará en nuestra frontera norte”. Además, reiteró su compromiso de continuar construyendo la paz con las naciones árabes, sin especificar a Arabia Saudita en su discurso.
Netanyahu también prometió que todos los rehenes serían traídos de vuelta y que se alcanzarían los objetivos de guerra que se establecieron al inicio de la guerra. “La victoria total es un plan de trabajo ordenado y consistente que cumplimos paso a paso”, afirmó con firmeza.
El primer ministro sostuvo que Israel representa el único freno que impide que Irán ejerza control sobre Oriente Próximo y que amenace al resto del mundo. “El eje fanático del mal liderado por Irán amenaza con destruir nuestro país y atrapar a otros países en su red, y amenazar a Occidente en primer lugar. Irán está trabajando para acumular un arsenal de bombas nucleares y podrá amenazar al mundo entero cuando quiera”, advirtió.
Desde la perspectiva iraní, se considera que “si Israel cae, todo Oriente Próximo caerá en sus manos, pero nosotros no caeremos. Ganaremos y el mundo entero será un lugar mejor”.