El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó el 27 de junio de 2026 que existe un “amplio acuerdo” en torno a varias cuestiones que, a su juicio, podrían facilitar la creación del “gobierno nacional de amplia base” que aspira a encabezar. Entre esos puntos mencionó lo que describió como un consenso público cada vez mayor contra la creación de un Estado palestino y una voluntad compartida de evitar una “guerra civil” por asuntos internos divisivos, incluido el alistamiento de los haredim.
“En mi opinión, hay mucha más unidad entre la población de lo que se ve en la Knéset. Muchísima más. Creo que existe un amplio consenso sobre muchas cuestiones”, declaró durante su rueda de prensa, al responder a una pregunta sobre su llamamiento a ampliar la coalición de gobierno.
Netanyahu identificó dos áreas en las que, según sostuvo, puede construirse ese entendimiento: el rechazo a la solución de dos Estados y la necesidad de impedir la violencia interna.
El primer ministro afirmó que “otro principio del amplio gobierno nacional que pretendo liderar” es que “no hay lugar para dos Estados”.
“Ahora bien, si me hubieras preguntado hace tres años, antes de [la invasión y masacre lideradas por Hamás del 7 de octubre de 2023], la opinión pública estaba dividida sobre esta cuestión. En mi opinión, la mayoría de la población se oponía, pero una parte significativa la apoyaba. Creo que eso ha cambiado. Esa es una base para el acuerdo”, señaló.
También defendió que existe un segundo motivo para buscar consensos. “Hay también otro motivo para llegar a un acuerdo. La gente no quiere que haya una guerra civil. De eso estoy seguro. Hay quienes están intentando avivar la guerra y agravar las divisiones entre la población. Quiero hacer todo lo posible para calmar los ánimos”, afirmó.
Netanyahu aludió a las denuncias sobre amenazas de violencia contra manifestantes haredíes durante las recientes protestas masivas contra el servicio militar obligatorio de ese sector. “Alguien sacó una pistola y creo que una mujer resultó herida. No queremos llegar a ese punto”, dijo. No mencionó la violencia atribuida a manifestantes haredíes, incluidos los ataques contra la vivienda del vicepresidente del Tribunal Supremo, Noam Sohlberg, y contra otros altos cargos relacionados con la aplicación de la ley frente a quienes evaden el servicio militar.
“Y estoy convencido de que hay margen para alcanzar acuerdos y un consenso mucho más amplio sobre muchas de estas cuestiones”, concluyó.