El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu afirmó que Israel mantiene plena libertad de acción para atacar objetivos de Hezbolá en cualquier punto del Líbano y que las operaciones militares contra el grupo respaldado por Irán fortalecerán las conversaciones diplomáticas en curso con Beirut, mediadas por Estados Unidos.
Netanyahu destacó “logros tremendos” en la campaña contra Hezbolá, incluyendo la “eliminación” de gran parte de su arsenal de cohetes y el establecimiento de una “zona de seguridad” en el sur libanés. Según el primer ministro, esta zona “evita la posibilidad de una invasión al norte de Israel, y ahora también impide el fuego directo de misiles antitanque, al tiempo que nos permite cambiar la situación en el Líbano”.
Israel conduce operaciones “tanto en la zona de seguridad, al norte de la zona de seguridad, como al norte del Litani”, señaló Netanyahu ante altos oficiales de las Fuerzas de Defensa Israelíes, resaltando que esta “libertad de acción” para contrarrestar “amenazas inmediatas y emergentes” forma “parte del acuerdo que alcanzamos con Estados Unidos y el gobierno libanés”.
El actual alto el fuego, prorrogado la semana pasada, permite a Israel responder a amenazas del grupo terrorista según sus términos.
Netanyahu estimó que queda aproximadamente el 10 por ciento del arsenal de misiles de Hezbolá respecto del nivel existente al inicio de los combates hace un mes. Sin embargo, identificó “dos amenazas centrales” pendientes: los cohetes de 122 milímetros y el uso de drones y vehículos aéreos no tripulados.
El primer ministro planteó que neutralizar estas amenazas “mediante una combinación de medios operativos y tecnológicos” equivaldría a “esencialmente desarmar a Hezbolá, porque este es su armamento principal”. Netanyahu expresó su expectativa de que los oficiales presentes resuelvan estos dos problemas, sugiriendo que hacerlo facilitaría las negociaciones diplomáticas: “en el plano diplomático, creo que podremos resolver las cosas, si hemos resuelto esto”.