La exclusión de Itamar Ben-Gvir de un encuentro de rabinos celebrado este jueves ha provocado un enfrentamiento político dentro de la derecha israelí. El acto, organizado conjuntamente por el Likud y Sionismo Religioso, se desarrolló sin invitar al presidente de Otzma Yehudit. Miembros de su partido consideran que la decisión refleja la intención del primer ministro Benjamín Netanyahu de formar un futuro gobierno con Gadi Eisenkot, pero sin Ben-Gvir.
La reunión pertenecía a una iniciativa para aumentar la participación electoral del bloque . Entre sus responsables figuran Israel Gantz, presidente del Consejo Regional de Binyamín y del Consejo de Yesha, y Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas y dirigente de Sionismo Religioso. En Otzma Yehudit rechazan que la ausencia de su presidente fuera accidental. Para sus representantes, el encuentro aporta otra prueba de que Netanyahu pretende aislar al partido.
Las sospechas de Otzma Yehudit también se apoyan en el mensaje “Gobierno nacional amplio”, que el Likud ha promovido durante los últimos días. El partido de Ben-Gvir interpreta esa consigna como una señal de que Netanyahu podría buscar aliados fuera del actual bloque después de las elecciones.
Otro motivo de malestar es el acuerdo para distribuir los votos excedentes que suscribieron el Likud y Sionismo Religioso sin incluir a Otzma Yehudit. Dirigentes de esta última formación consideran que la elección de Smotrich como socio para ese pacto, con Ben-Gvir al margen, expresa una preferencia política. También mencionan las declaraciones de Eli Goldschmidt, candidato del Likud, quien afirmó que Eisenkot sería adecuado para ocupar el Ministerio de Defensa.
Dentro de Otzma Yehudit interpretan esos episodios como parte de una conducta reiterada: afirman que su formación queda fuera de decisiones, acuerdos y actividades conjuntas del bloque nacional mientras aumenta la posibilidad de una alianza con Eisenkot. El Likud rechazó esas acusaciones y sostuvo que la composición del encuentro respondía a las características del proyecto para elevar la participación electoral entre los votantes del sionismo religioso, no a cálculos sobre futuras coaliciones.










