El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, acusó a Hamás de intentar esquivar el desarme contemplado en el plan para Gaza del presidente estadounidense Donald Trump, después de que el grupo terrorista anunciara la disolución de su administración en la Franja como paso previo al traspaso de poderes al Comité Nacional para la Administración de Gaza, de carácter tecnocrático.
“La artimaña de Hamás es sencilla. La aparente disposición de Hamás a “dejar espacio” para un gobierno tecnocrático tiene como objetivo impedir su propio desarme”, denunció Sa’ar en una publicación en X.
Según el ministro, Hamás busca reproducir en Gaza el “modelo de Hezbolá”: una administración tecnocrática se ocuparía de la recogida de basura y de otros servicios municipales, mientras el grupo mantendría su posición como fuerza militar dominante.
“Mientras Hamás conserve sus armas, cualquier gobierno civil funcionará, por supuesto, según lo dicte Hamás”, afirmó Sa’ar.
El ministro subrayó que “Israel insiste en la plena aplicación del plan de Trump, cuyos principios fundamentales son el desarme de Hamás y de todas las demás organizaciones terroristas, así como la desmilitarización completa de la Franja de Gaza”.
La decisión de Hamás, que parece en gran medida simbólica y orientada a mostrar la disposición del grupo terrorista a ceder el poder al Comité Nacional, también fue recibida con escepticismo por la Junta de Paz respaldada por Estados Unidos.
La transición de poder en Gaza prevista en el plan de Trump lleva meses bloqueada. La Junta atribuye el estancamiento a la negativa de Hamás a entregar sus armas, mientras que el grupo terrorista sostiene que Israel debe cumplir primero los términos del alto el fuego firmado el año pasado.