El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, aseguró en una entrevista con Al Arabiya English que Israel mantendrá su apoyo al alto el fuego en la frontera con el Líbano, pero seguirá actuando si se producen ataques contra las comunidades del norte del país o contra tropas de las FDI desplegadas en el sur libanés.
“Cuando atacan… necesitamos responder”, dijo Sa’ar, al acusar a Hezbolá de seguir “arrastrando al Líbano a esta guerra” pese a la tregua en curso.
Durante la entrevista, el ministro sostuvo que Israel “no tiene ambiciones territoriales en el Líbano” y presentó a Hezbolá como “un problema mutuo para nosotros y para los libaneses”. En ese marco, afirmó que Israel “no tendrá ningún problema en retirarse” cuando el grupo sea desmantelado junto con otras facciones armadas.
“Debemos hacer hoy lo que el ejército del Líbano debería haber hecho hace mucho tiempo”, añadió.
Sa’ar también se refirió a la guerra contra Hamás en Gaza y rechazó las comparaciones con el frente libanés. Según dijo, Israel había reducido “drásticamente” la amenaza que representa el grupo terrorista para los ciudadanos israelíes, al tiempo que mencionó conversaciones en marcha orientadas a su desarme.
En otro tramo de la entrevista, negó que Israel hubiera empujado a Estados Unidos a la guerra con Irán y afirmó que el presidente estadounidense Donald Trump había dejado claro que Israel “no lo había arrastrado a esta guerra”.
El ministro agregó que los Estados del Golfo, que según sus palabras fueron “atacados sin provocación por Irán durante la última guerra”, entienden ahora mejor la amenaza iraní. A la vez, defendió que impedir que Teherán obtenga armas nucleares es un objetivo central para Israel y para la seguridad regional y global.