El secretario del Gobierno israelí, Yossi Fuchs, considera que las transcripciones de las deliberaciones de la guerra permitirán conocer, dentro de medio siglo, una parte del legado de Benjamín Netanyahu que todavía permanece fuera del alcance de la ciudadanía. Fuchs expresó esa convicción este jueves por la noche, en un mensaje personal de felicitación al primer ministro con motivo de su cumpleaños según el calendario hebreo.
“Dentro de cincuenta años, cuando todas las transcripciones de la guerra estén a disposición de todo el pueblo de Israel, ya no será posible ocultar tu legado”, escribió. A su juicio, esos documentos mostrarán “un liderazgo sin precedentes”, la capacidad de Netanyahu para soportar fuertes presiones y decisiones históricas que modificaron la situación en Oriente Medio.
Fuchs mencionó entre los resultados que atribuye al primer ministro los ataques contra la dirigencia del eje iraní, el establecimiento de franjas de seguridad fuera de las fronteras israelíes, el regreso de los rehenes y sus esfuerzos para impedir la creación de un Estado palestino. Añadió que, más allá de las medidas conocidas públicamente, hubo otras decisiones de importancia cuyos detalles saldrán a la luz más adelante.
El secretario del Gobierno fundamentó sus palabras en su experiencia junto a Netanyahu durante la guerra. Recordó que estuvo presente tanto en los momentos de mayor dificultad como en aquellos que le produjeron mayor satisfacción, cuando, en su valoración, las Fuerzas de Defensa de Israel asestaron a sus enemigos golpes sin precedentes.
En otra parte de la felicitación, Fuchs destacó la dedicación personal del jefe del Gobierno. “A una edad en la que la mayoría lleva mucho tiempo jubilada y viaja por placer, elegiste mantener todo tu tiempo al servicio de la seguridad del Estado”, le escribió. También afirmó que Netanyahu asume día y noche la responsabilidad de velar por el futuro y la existencia de Israel para las próximas generaciones.
El mensaje terminó con un agradecimiento por la oportunidad de haber colaborado con el primer ministro durante lo que Fuchs describió como la etapa más difícil desde la fundación del Estado. Como despedida, le deseó ayuda divina en todas sus actuaciones “por el pueblo y la tierra”.










