El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, sostuvo el lunes por la noche que la prohibición de concentraciones masivas en Merón durante Lag Ba’Omer respondió a una obligación directa de proteger vidas ante la capacidad de ataque que, según dijo, Hezbolá todavía conserva en esa zona.
Smotrich hizo esas declaraciones en Hebrón, donde participó en el encendido de la hoguera central de Lag Ba’Omer del movimiento sionismo religioso, en medio de una fuerte tensión de seguridad y de las limitaciones impuestas a las celebraciones tradicionales en Merón.
“Hemos venido a las tumbas de nuestros antepasados para seguir las enseñanzas del rabino Shimon bar Yochai: el misticismo se conecta en lo más profundo con Hebrón, donde todo comenzó”, afirmó el ministro. En ese marco, remarcó que Hebrón encarna el fundamento de la “Eternidad de Israel”.
Durante el acto también se refirió a la campaña contra Irán y a la “Operación León Rugiente”, y dijo valorar de manera positiva la determinación exhibida por la administración Trump en Washington.
“Irán es el principal eje del terrorismo en la región, y existe un acuerdo mutuo entre Israel y Estados Unidos sobre la necesidad de completar la misión e impedir que Teherán se convierta en una potencia nuclear que amenace al mundo entero”, declaró Smotrich.
Consultado sobre una eventual vuelta al combate activo, evitó dar una respuesta concluyente, aunque aseguró que Israel está preparado para cualquier escenario.
En el tramo final de su intervención, el ministro compartió una actualización personal sobre su hijo Benaya, que había sido hospitalizado tras sufrir una grave lesión en los combates en el sur del Líbano. Según informó, ya recibió el alta y fue trasladado a un centro de rehabilitación.
“Nuestras oraciones están con los soldados de las FDI y por la recuperación de los heridos”, dijo Smotrich con visible emoción. “Rezamos para que el Todopoderoso nos conceda la sabiduría y la fuerza para afrontar esta compleja realidad”.