Benjamin Netanyahu respondió a la concesión del Premio Nobel de la Paz a Navi Pillay con una acusación directa contra la jurista y el comité responsable del galardón. La Oficina del primer ministro israelí publicó en X, en inglés, que el comité había perdido “su brújula moral” al distinguir a una persona a la que calificó de “intolerante”.
En el comunicado, Netanyahu atribuyó a Pillay la invención y difusión de “libelos de sangre” contra Israel. Afirmó que esas acusaciones habían marcado su carrera y presentó el reconocimiento del Nobel como un premio a la demonización de los judíos y a una “parodia de la justicia”.
El reproche también alcanzó a Karim Khan, fiscal de la Corte Penal Internacional. La oficina de Netanyahu sostuvo que Khan recurrió a afirmaciones de Pillay para preparar un caso que describió como falso contra Israel. Acusó además a la jueza de haber contribuido a legitimarlo.
El mensaje vinculó esa supuesta colaboración con las denuncias de violación y abuso sexual que, de acuerdo con la oficina del primer ministro, presentaron empleados de la CPI contra Khan. Netanyahu sostuvo que el fiscal esperaba superar una acusación de violación mediante su participación en lo que denominó una “turba de linchamiento intolerante” dirigida contra Israel.
La declaración terminó con otra crítica a los miembros del Comité Nobel por haber otorgado su máxima distinción a Pillay pese a las acusaciones que la oficina de Netanyahu formuló contra ella.










