El coronel de la reserva Wajdi Sarhan, excomandante del Batallón Druso de las FDI, anunció la creación de Brit Achim (“Alianza de los Hermanos”), una nueva formación que se presenta como el primer partido político independiente de la comunidad drusa en Israel en varias décadas.
Sarhan presentó la iniciativa en Maghar, localidad del norte del país de mayoría drusa, ante cientos de dirigentes comunitarios, autoridades religiosas y oficiales reservistas. Según explicó, el nuevo partido busca romper con la fórmula tradicional por la que los políticos drusos concurren integrados en las grandes formaciones israelíes, un modelo que, a su juicio, no ha logrado defender los intereses de la comunidad.
“No se trata de otro intento de fusionarse con una lista ya existente a cambio de un escaño, sino de la declaración de una fuerza política independiente”, afirmó.
Pese a esa definición, Sarhan señaló que la aspiración electoral del partido es obtener alrededor de dos escaños en la Knéset, una meta que sugiere la búsqueda de una candidatura en coalición con otra facción, ya que el umbral mínimo para que un partido acceda al Parlamento equivale a cuatro escaños.
El nuevo partido aspira además a convertirse en un posible factor decisivo en las elecciones previstas para octubre. Sarhan encabezará la formación, aunque por ahora no se han dado a conocer los nombres del resto de la lista.
Según el exoficial, Brit Achim ya mantiene contactos con otros actores políticos para explorar alianzas, pero conservará su independencia con el objetivo de asegurar representación drusa en la próxima Knéset.
El nombre elegido guarda gran similitud con la expresión Brit HaAchim, utilizada en la política israelí para aludir a la alianza entre los exprimeros ministros Naftali Bennett y Yair Lapid. Ambos fusionaron recientemente sus facciones en un nuevo partido llamado “Juntos”.
Sarhan, conocido por su participación en la Segunda Guerra del Líbano, llevaba más de dos años trabajando en la creación de una fuerza drusa independiente. El proyecto surge en un contexto de frustración dentro de la comunidad por la percepción de que sus necesidades siguen relegadas pese a su aportación al Estado, especialmente en el ámbito militar.
Los varones drusos ciudadanos de Israel están obligados a servir en las FDI y, aunque la comunidad representa cerca del 2 % de la población, concentra el 3 % de los soldados de carrera, según el ejército.
“Una y otra vez se nos hicieron promesas que se esfumaron al día siguiente de las elecciones, y los representantes se convirtieron en meros títeres en nombre de la disciplina del partido, todo ello a costa de nuestros hijos y su futuro”, dijo Sarhan, antes de añadir que, después de años de “esperar a que otros se ocuparan de nosotros, ahora entendemos que solo depende de nosotros”.