El ejército israelí expulsó del servicio de combate y condenó a 30 días de prisión militar al soldado que destrozó con un mazo una estatua de Jesús en la aldea cristiana de Debel, en el sur del Líbano, y al militar que fotografió el hecho.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron además que la estatua ya fue sustituida por tropas “en plena coordinación con la comunidad local” y aseguraron que el Comando Norte activó su reemplazo desde que recibió el reporte del incidente.
Según la investigación interna, otros seis soldados estuvieron en el lugar y no hicieron nada para frenar lo ocurrido ni lo denunciaron. “La investigación determinó que la conducta de los soldados se desvió por completo de las órdenes y los valores de las FDI”, señaló el ejército.
Las conclusiones fueron entregadas la noche anterior al comandante de la 162.ª División, el general de brigada Sagiv Dahan, responsable del sector donde se produjo el episodio. De acuerdo con las FDI, Dahan aprobó tanto los hallazgos como las recomendaciones presentadas por los mandos.
Como resultado, resolvió apartar de las funciones de combate al militar que dañó la imagen religiosa y al soldado que documentó el acto, y ordenó su ingreso en una cárcel militar por 30 días.
Sobre los otros seis uniformados que permanecieron como espectadores, el ejército indicó que fueron convocados a conversaciones de aclaración que se realizarán más adelante y que, una vez concluidas, se evaluarán nuevas medidas a nivel de mando.
La institución militar agregó que, antes del ingreso de tropas en las zonas correspondientes, se reforzaron los procedimientos sobre la conducta ante instituciones y símbolos religiosos, y que esas directrices volverán a ser reforzadas para todas las fuerzas desplegadas en el área tras el incidente.
La investigación también fue remitida al jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, y al jefe del Comando Norte, mayor general Rafi Milo. Zamir “condenó el incidente y afirmó que constituye una conducta inaceptable y un fracaso moral, que excede con mucho cualquier estándar aceptable y contradice los valores de las FDI y la conducta esperada de sus tropas”, según el comunicado militar.
“El Comando Norte trabajó para coordinar el reemplazo de la estatua desde el momento en que recibió el informe del incidente”, dijo el ejército, que además “expresa su profundo pesar por el incidente, y está trabajando para garantizar que no vuelva a ocurrir en el futuro”.